La Dinastía Abbásida y la instauración de la ideología del Hadiz (4)

La dinastía abbásida buscó en el hadiz un texto de carácter sagrado que no fuera el Corán y que fuera de obligada aceptación y obediencia y pagaba bien por ello a los que se dedican a relatar y difundir el hadiz y se especializaban en su elaboración con las cadenas de transmisión correspondiente. En las sesiones de palacio del califa Harún Arrachid le narró Abu Mu’awiyah Ad-darir el famoso hadiz del encuentro entre Adam y Moisés, en ese momento estaba presente el primo de Harún Rachid y preguntó ¿Dónde se encontraron? lo que irritó a Harun Arrachid que sacó la espada y le acusó de hereje por cuestionar el Hadiz y le dijo “Un hereje que cuestiona el Hadiz del Mensajero de Dios??”. Es decir, el Hadiz no sólo era un relato sagrado sino impuesto desde el mismo poder político que amenazaba con la acusación de herejía y apostasía.

 

Recordemos que Harun Arrachid era uno de los califas Abbásidas que apoyó las campañas de Carlomagno contra los omeyas en Al-andalus enviándole ejércitos y apoyo militar, aunque algunos historiadores musulmanes sólo les gusta recordar el fabuloso reloj que Harun regaló a Carlomagno, que era una obra de ingeniería extraordinaria, al punto de que algunos monjes de la corte de Carlomagno creían que eran demonios los que hacían funcionar el reloj. Pero Harun Arrachid envió más reglaos además del famoso reloj.

 

Con este apoyo por parte de la dinastía Abbásida, el movimiento hadicista creció y se fortaleció hasta el punto de tener más influencia que el estado sobre la opinión pública. El príncipe Al-mamun, era uno de la casa Abásida que se dio cuenta del poder que en ese momento tenía el movimiento hadicista. Al-mamun vivió en una etapa donde la traducción de los textos de otras culturas había llegado a Bagdad y fue instruido en el conocimiento de tradiciones de distintas filosofías entre ellas la india y griega.

 

Desde el asesinato de Abu Hanifa bajo el gobierno de Abu Ya’far Al-mansur, había otro movimiento musulmán que se le ignoró de forma intencionada, pero que a pesar de ello encontramos su huella reflejada en las distintas fuentes.

 

Recordemos que la inmensa mayoría de las fuentes musulmanas de las que hacemos esta lectura de la historia sus autores son del movimiento hadicista, si bien es cierto que no es un movimiento homogéneo como veremos más adelante, pero los principales autores desde At-tabari hasta Ibn Kazir todos son autores hadicistas.

 

El movimiento musulmán ignorado son aquellos que seguían la línea de Abu Hanifa, que no reconocían el Hadiz como texto o relato de autoridad sino que sólo reconocían la autoridad del Corán y el intelecto, todo lo demás era cuestionable y debía someterse a las dos autoridades mencionadas. Encontramos que Ashafi’i hace mención a ellos en su Arrisala cuando les acusa de “aquellos que niegan la Sunnah…”.

 

Este movimiento silenciado tampoco era un movimiento homogéneo, los que más huella dejaron son los conocidos como Mutazilíes. Aquí debemos hacer un inciso. La inmensa mayoría de las etiquetas que escucharemos como Sunni, Shia, Mutazili, Muryia, y un largo etc… son etiquetas acuñadas casi siempre por el movimiento hadicista, incluido la etiqueta de hadicista misma o Ahlu Al-hadiz, o gente del Hadiz, era la forma de distinguirse del otro y señalarlo para preparar la acusación de herejía o apostasía.

 

El movimiento Mutazilí es el mayor movimiento musulmán intelectual de la historia, estudiaron la mayor parte del legado griego, persa e indio, reprodujeron todos los debates filosóficos antiguos e iniciaron debates en la filosofía que no se habían debatido anteriormente, impulsaron el desarrollo de las ciencias y se inspiraron en las aleyas coránicas que llamaban a la reflexión, meditación, buscar cómo se inició la creación y otras aleyas que llaman a la observación del universo.

 

Probablemente sea el movimiento musulmán más desconocidos, debido a que todas las obras que se han estudiado, revisado o traducido sobre esta corriente apenas llega a un diez por ciento de toda su producción literaria, filosófica y científica. Se conocen a pocas obras y pocos autores y hay miles de manuscritos tirados y abandonados en bibliotecas en Bagdad y otras bibliotecas, que ni se han estudiado ni se han restaurado ni nadie parece tener la intención de recuperarlos.

 

El mutazilismo a diferencia de lo que creen muchos no rechaza el Hadiz, sino que no le da autoridad de sacralidad, le da un mero valor histórico o contextual y de utilidad académica.

 

El califa Al-mamun sentiría interés e inclinación a favor de este movimiento que hasta entonces era la voz crítica que se oponía a la dinastía Abbásida y sus injusticias, y sobre todo se oponía al movimiento Hadicista que le acusaba de inventar una nueva religión en nombre de Dios y su Mensajero. Al-mamun va a acercar este movimiento a su gobierno, y nombrará jueces entre ellos y les dará voz para usarles y contrarrestar la corriente hadicista que se le estaba escapando de las manos en un momento de debilidad del estado abbásida.

 

Continuará…

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Autor
Houssain

Houssain Labrass

profesor
Director del Instituto Teológico de Estudios Islámicos (ITEI)
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